Nosotros
Nuestra Historia
Nuestra Historia
La Biblia es nuestra guía suprema, inspirada por Dios, que nos instruye, corrige y equipa para toda buena obra (2 Timoteo 3:16-17)
La Iglesia Evangélica Unión Cristiana fue oficialmente
constituida mediante el Decreto N° 2007 del 08 de
agosto de 1966. Nacida de un profundo deseo por
glorificar a Dios y renovar una experiencia viva y
ferviente con el Espíritu Santo, nuestra iglesia
encuentra sus raíces en un movimiento que buscó la
pureza del Evangelio y la dirección del Espíritu,
inspirado en el modelo de la iglesia del libro de Los
Hechos de los Apóstoles.
Desde sus inicios, hemos estado comprometidos con
proclamar la salvación en Cristo, discipular con amor
y servir a la comunidad, enfrentando adversidades
con fe y perseverancia. Este movimiento no nació
para dividir, sino para buscar una relación más
cercana con Dios, promoviendo una vida
transformada que refleje su amor y poder.
En todo, nuestro anhelo es que no sea nuestra gloria, sino la de Dios la que sea exaltada, conforme a lo expresado en las Escrituras
Somos un pueblo ferviente y celoso de la gloria
de Dios, dedicado a servir con amor y
humildad. Creemos firmemente en la
importancia de la Palabra del Señor como
lámpara a nuestros pies y luz en nuestro
camino (Salmos 119:105).
- MISIÓN
Proclamar el mensaje de salvación en Jesucristo,
discipular a las personas en su relación con Dios y
promover una vida transformada basada en los
principios bíblicos, sirviendo con amor a la
comunidad, para la gloria de Dios.
“No a nosotros, oh Jehová, no a
nosotros, sino a tu nombre da gloria,
por tu misericordia, por tu verdad.”
(Salmos 115:1)
-VISIÓN
Ser una iglesia que impacte con el amor de Cristo,
alcanzando a las naciones con el evangelio,
formando líderes espirituales y fomentando un
entorno donde cada alma encuentre esperanza,
restauración y propósito eterno en Dios.
“Vosotros sois la luz del mundo; una
ciudad asentada sobre un monte no se
puede esconder.”
(Mateo 5:14)
RESEÑA HISTÓRICA Y ORIGEN DE LA IGLESIA EVANGÉLICA UNIÓN CRISTIANA
INICIATIVA
No fue el deseo de iniciar un movimiento nuevo, ni de organizar una iglesia distinta con el fin de llamar la atención a la ciudadanía, lo que dio origen a este movimiento espiritual.
Mientras existan los que fueron testigos —por misericordia— del comienzo, dirán verdad en Cristo, para gloria de su santo Nombre, que fue Dios quien comenzó este movimiento, y los hombres fueron solamente instrumentos en sus manos.
En todo esto pudimos ver la iniciativa de Dios de renovar una experiencia de fuego y formar para sí un pueblo ferviente y celoso de la gloria de su santo Nombre.
Al decir que nuestro único anhelo era que Dios sea glorificado, en Cristo, decimos verdad. Y si hubo alguien que, en este caso, se quiso aprovechar de la ocasión para segar gloria para sí mismo con el nombre santo, Dios se encargó de separarlo de nuestro medio a su debido tiempo.
MÓVIL
El móvil principal no fue el de escalar posiciones ventajosas como dirigentes, ni mucho menos predicar una doctrina extraña o contraria a la verdadera, la cual está trazada claramente en la Palabra de Dios y no puede ser cambiada, so pena de severo castigo impuesto por mandato divino.
El propósito principal era glorificar a Dios, mejorando nuestra conducta espiritual y nuestra actividad en el trabajo, tanto dentro como fuera de la iglesia, trayendo a aquellos que yacen perdidos en las tinieblas, así como a los enfermos que jamás sabían que, para ellos, Cristo obró sanidad divina para sus almas y también para sus cuerpos.
Queríamos ver la iglesia dirigida por el Espíritu Santo en persona, semejante a la iglesia de los Hechos, donde a Él se le ve en todo, y los creyentes temen a Dios y lo reconocen como Señor y Padre.